sábado, 17 de mayo de 2014

Calidoso in memoriam

Fotografía tomada de Internet.

La estudiante javeriana Camila Andrea Rivera Millán, que cursa sexto semestre de antropología, publicó en Facebook una sentida carta dedicada ‘Calidoso’, el hombre que fue incinerado en Bogotá. Según contó a KienyKe.com, ella lo conoció hace dos años cuando se vinculó a un grupo de animalistas que está pendiente de las mascotas de los habitantes de calle del sector. 

En la carta se entiende por qué este caso derrotó prejuicios para conmocionar al país: 

“Llevo tiempo tratando de escribir esto, intentado convertir en palabras este dolor e indignación que siento tan profundamente en el corazón. Hace mucho no me enfrentaba a una escritura tan difícil, en mis 20 años de vida he conocido varias historias dolorosas tanto de personas como de animales pero es la primera vez que algo tan inhumano me toca tan cerca (y ruego, tal vez inútilmente, que sea la última) mi alma se desgarra de sólo reflexionar sobre la historia de maldad y crueldad tan grande que necesito plasmar, mi corazón ha estado en shock, se ha negado hablar pero necesito contarlo, necesito que lo lean, en un acto simbólico de justicia necesito contar esta historia.

Calidoso era una muy buena persona, era alto, usaba unas rastas milenarias, un gorrito negro, y veces se ponía un gabán beige, siempre andaba acompañado de su amada perrita Luna, ella negrita negrita como él. Tuve la oportunidad de hablar varias veces con él durante el año que llevaba conociéndolo, él siempre se sentaba después de las 7pm en el borde del túnel, al lado del Oxxo, de la Javeriana, a veces pedía monedas, a veces sólo hacía la charla, en ocasiones duraba días sin salir porque tenía algunos males que lo aquejaban. Pero él estaba ahí, cargado de buena energía, cargado de cordialidad, lleno de vida y ganas de lucharla. La vida es una red muy compleja, llena de decisiones, razones, contextos… generalizar es recortarla, minimizarla; las personas terminan en la calle por diferentes factores, a veces se toman malas decisiones, a veces nacen niños con un panorama de limitadas posibilidades, a veces nacen predispuestos por malas decisiones de sus padres, a veces no tienen a nadie… realmente hay muchos motivos para terminar viviendo en un estado tan precario e invisibilizado, pero sea como sea JAMÁS DE LOS JAMASES eso le va a quitar a alguien la condición de ser humano, de ser escuchado, de ser apoyado, de ser respetado. Calidoso era un muy buen ser humano.

El viernes 2 de mayo, Calidoso dormía en el caño de la 39, el lugar donde fue condenado a vivir por un mundo injusto y desigual, eran altas horas de la noche y de la nada, de las sombras, como materialización de la maldad de este mundo, salieron algunos monstruos, le echaron gasolina y le encendieron fuego. ¿Ustedes se pueden imaginar el dolor tan insoportable que debió sentir? ¿Pueden si quiera imaginar la sensación tan desgarradora de estar siendo quemado vivo? La impotencia, la desesperación… Unos monstruos, seres repugnantes, despreciables, crueles, inhumanos lo quemaron vivo. Esos monstruos posiblemente viven en casas o apartamentos, tal vez tienen carro o moto, pagan impuestos, compran ropa con cada quincena, acaso usen celular, diariamente se camuflan con los seres humanos, pero JAMAS DE LOS JAMASES los podré considerar como tales, para mí no son más que monstruos capaces de cometer actos tan bajos, tan dolorosos, tan incoherentes, tan inimaginables.

Entre Calidoso y ellos no hay punto de comparación, él era un muy buen ser humano y ellos son seres enfermos contagiando, a un mundo pusilánime, de ideas y acciones enfermas y destructivas. Después del ataque Calidoso quedó vivo, fue llevado por sus compañeros al Hospital San Ignacio, allí estuvo en cuidados intensivos, entró en coma, los médicos dictaminaron que ya no había nada que hacer, estuvo con tratamientos paliativos para bajarle el dolor tan fuerte que debía estar sintiendo, su cuerpo estaba destruido, era un NN más sin salvación. Ayer viernes 9 de mayo falleció en las horas de la tarde. Yo necesito contar esta historia, por él, porque él tenía un nombre: Marco Tulio Sevillano cariñosamente conocido como “Calidoso”, tenía 50 años, era oriundo de Cali, allí vive su familia en el barrio “El obrero”. Él tenía una historia, era un ser humano, un muy buen ser humano que fue asesinado cruelmente por unos monstruos sin rostro (puede ser cualquiera que cruce junto a ti la cebra) que proclaman horribles ideales que destruyen el mundo. Adiós querido Calidoso, me agradó conocerte, fue un placer haber charlado contigo y esa esquina del Oxxo estará con un vacío enorme para siempre, ya no estarás ahí nunca más diciéndome, cuando salía tarde de la universidad, ‘Chao mona, que me le vaya muy bien, mi Dios me la bendiga’

Ay Calidosito, te despido con mucho dolor e impotencia”.

Tomado de: http://www.kienyke.com/historias/calidoso-segun-estudiante-que-lo-conocio/ 


Imagen tomada de Internet.

Personas como Marco Tulio Sevillano, como Camila Andrea Rivera Millán y como todos los y las estudiantes, profesores y comunidad educativa de la Pontificia Universidad Javeriana indignados e indignadas por el crimen que sufrió Calidoso y su perrita son las personas que dan esperanza a esta ciudad, a este país, al planeta y al universo.

Marco Tulio Sevillano era un Ser de Luz en esta Tierra, que eligió alimentar el lobo amoroso, con humanidad y cualidades de sensibilidad de las que desafortunadamente carecen las personas que decidieron alimentar el lobo rencoroso y son las que llenan de vergüenza al género humano por su crueldad e insensibilidad y los corazones con esta tristeza e indignación por tanta sevicia e inhumanidad.

Necesitamos más personas con la cualidades de Calidoso, necesitamos seres de luz que llenen a este planeta tierra de todas las cualidades maravillosas que describe de Calidoso, Camila Andrea, leí que cuando Calidoso lo llevaban para el Hospital San Ignacio preguntaba por su perrita, ni siquiera por como estaba él.

Calidoso, cuando fui estudiante mi ángel guardián en la Universidad del Rosario se llamaba Víctor, luego mi mamá entró a la Universidad la Gran Colombia a estudiar derecho y Víctor también la cuidaba y la consentía y un día también Víctor fue asesinado.

Ayer en el colectivo había en el último puesto sentado un indigente y pensé en tí Calidoso y me horroricé al pensar que alguien se atreviera hacer algo tan horrible, ser indigente, ser habitante de la calle, ser calificados de "desechables" no es una vida nada fácil para sumarle que llegue una o varias personas a cometer actos tan inhumanos y degradantes por el hecho de ser habitante de la calle.

Pienso en Mechas que cuando me lo encuentro hace lo que a muchas personas ya se les olvidó: SALUDAR Y SONREIR.

Hay dos lobos en el corazón de cada ser humano y es decisión de cada ser humano elegir a cual lobo alimentar, esta ciudad, este país tiene esperanza siempre y cuando decidamos y actuemos conforme al lobo amoroso de la compasión, el amor y la misericordia.

Gracias CALIDOSO por recordarnos y mostrarnos con tu ejemplo de vida sencilla, humilde e indigente que allí también hay corazones donde habita la GRACIA DE DIOS.




Fotografías de ELTIEMPO.COM

jueves, 8 de mayo de 2014

Hojas de Café No. 6 Café Restaurante La Romana "Mi momento sagrado"

Hojas de Café. Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. Número 6. 2014 /véase página 4 Café Restaurante La Romana “Mi momento sagrado” 
Fotografía y entrevista: Estefanía Almonacid
Gracias Estefanía por entrevistarme y a la Alcaldía de Bogotá por este bellísimo proyecto

Esta entrevista la hicieron el día de mi cumpleaños 42
y me hizo sentir muy agradecida con la vida, 
por la bendición de mi Padre, de mi Madre, de mi Hermano 
y por toda la generosidad y cariño del Padre Celestial conmigo,
le dedico esta entrevista con todo mi corazón a mi Padre 
Carlos Alberto Romero Lozano, 
quien me enseñó a disfrutar del centro histórico de Bogotá 
y del mejor café del mundo: el café colombiano.
Con todo mi amor, cariño y gratitud
Patricia Romero Sánchez

Patricia Romero. Café Restaurante La Romana. Fotografía Estefanía Almonacid. 2014
Un jueves lluvioso a mediodía, precisamente el día de su cumpleaños, la abogada Patricia Romero Sánchez entró como de costumbre a La Romana a disfrutar su “momento sagrado” y mientras tomaba un té acompañado con tostadas, accedió a hablar con Hojas de Café. 

¿Cómo conoció La Romana? 

La conocí cuando entré a estudiar en la Universidad del Rosario en 1990. Tengo una vinculación muy estrecha con el Centro. De niña viví en La Candelaria y mi papá trabajaba en el Palacio de San Francisco. Me gusta mucho el Centro de la ciudad. 

¿Cuáles Cafés o pastelerías del Centro recuerda? 

Cuando era niña me encantaba la pastelería Cyrano que quedaba en la Avenida Jiménez y ahí me compraban siempre mi pastel de cumpleaños. 

Íbamos con mi padre, mi madre y mi hermano al Restaurante Internacional que quedaba al lado o en la casa Republicana de la Universidad del Rosario y también íbamos al Monteblanco que quedaba en donde está ahora el Mc Donald´s de la Avenida Jiménez. 

¿Usted viene todos los días al Centro? 

Sí. Vengo entre semana y los sábados porque trabajo en la dieciocho con séptima. Hago mis audiencias y mis talleres y me gusta tomar tinto en los Cafés de las ferias artesanales. 

Es como si uno se metiera en otro planeta. Siempre me gusta tener tiempo para tomar café, es mi momento sagrado, vengo sola o acompañada. Tengo una amiga que es viuda de un fotógrafo, nos encontramos y vamos a tomar café. Yo soy muy callejera. 

¿Tiene alguna referencia histórica de La Romana? 

Sí, las fotografías de los individuales (risas). 

¿La Romana ha cambiado mucho? 

Sí. Cuando yo estudiaba La Romana me parecía que era muy cara y no me gustaba tanto. Le empecé a tomar cariño hace dos años cuando volví a entrar y me gustó. 

No sé si cambiaron el chef pues ahora todo me parece rico. He venido a comer pasta y me ha gustado. Físicamente está todo igual y mantiene un estilo tradicional, como italiano. 

¿Qué significado tiene para usted venir La Romana? 

La Romana tiene para mí un significado afectivo porque venía con una persona que quise mucho. 

Tengo recuerdos bonitos, es muy tranquilo, aquí no entran a pedir plata, no se escucha ni siquiera el ruido de los carros, es como un paréntesis en la cotidianidad. 

Me gustaría que hubiera más espacios así, creo que esto hace que se recupere la cultura del diálogo. 

La gente debe sacar tiempo para las reuniones, para compartir con el novio, el amigo, el amante, con los vecinos. Son espacios valiosos para construir tejido humano.

Con mi amado padre el día de mi cumpleaños, 
la pasamos super, mi cumpleaños 42 nunca lo voy a olvidar.
Mi amado Carlín me enseñó a:
amar al Centro de Bogotá,
a disfrutar el café charladito y sobre todo 
a disfrutar, querer y gozar la vida, 
no sabes cuanto te extraño Papá.
Me haces muchísima falta, te quiero y te querré por siempre,
te amo y te amaré por siempre mi amado Padre, mi amado Carlín...

martes, 6 de mayo de 2014

Taller Mandalas, arte y paz



























Taller facilitado por Patricia Romero Sánchez Directora de CREARC en la IED SAN ISIDRO SUR ORIENTAL el 6 de mayo de 2014, apoyó la voluntaria Tania Cristo Aguilar.

Dirigido a 601 de la Jornada de la Mañana agradecimientos a la orientadora de la jornada de la mañana María Cristina Amortegui y a Dora Elvia Sabogal Herrera orientadora de la jornada de la tarde.

Fotografías: Patricia Romero Sánchez
Archivo: CREARC