miércoles, 19 de abril de 2017

Taller Mándala

Taller Mándala 

Valor...arte & Paz

Información y contacto:
2831013 y 3153397145
Duración mínima:
4 horas
Incluye:
Taller, materiales, fotografías, certificado y refrigerio
Producto:
Mandala de Diseño Original 
Tamaño Mandala:
1 pliego
Técnica:
Mandala Circus del artista vasco Alex Carrascosa
Costo:
$150.000
Cupo limitado
Máximo 3 personas por taller

Seminario Taller Introducción a la Mediación


Presentación: El seminario taller es un entrenamiento de altísimo nivel ofrecido por el Centro de Conciliación CREARC que cuenta con una experiencia de 12 años en la materia. 
El seminario taller es facilitado por conciliador@s y mediador@s del Centro de Conciliación CREARC que cuentan con experiencia en la facilitación, conciliación y mediación en la solución de conflictos en diversas materias.
Patricia Romero Sánchez Directora del Centro de Conciliación CREARC y facilitadora principal tiene formación y entrenamiento a nivel nacional e internacional en materia de mediación y conciliación y cuenta con amplia experiencia en la formación y entrenamiento de mediadores y conciliadores. Lleva 20 años trabajando en la conciliación extrajudicial en derecho, en mediación y transformación pacífica de conflictos. Actualmente realiza su tesis doctoral sobre Mediación y conciliación en Colombia en la Universidad de Granada (España).
Dirigido a: personas y profesionales interesad@s en el tema.
Justificación: el seminario taller pretende brindar los elementos básicos sobre el arreglo directo y la mediación como mecanismo de solución dialogal del conflicto, con visión pedagógica en el fortalecimiento de los mecanismos alternativos y la construcción de una cultura de paz que transforme el enfoque adversarial y litigioso en un enfoque cooperativo, pacífico y dialogal de solución de conflictos.
Metodología: conferencia magistral, análisis de casos, sociodrama o role playing. 
Duración: 8 horas
Teléfonos de contacto: 
2831013 y 3153397145
Incluye:
Taller, materiales, fotografías y refrigerio
Cupo limitado
Contacto e información: 
crearc@gmail.com

¡Felices Pascuas de Resurrección!

viernes, 31 de marzo de 2017

Desintoxicarnos de los DRAMAS...

Hablar únicamente de los problemas 
es amplificar la energía del problema 
es centrarnos en lo que no se quiere.

Pensar, hablar y actuar 
sobre las soluciones 
es centrarnos en lo que se quiere.

Como dicen los musulmanes:
Hay gente que se acostumbra 
tanto a la tempestad 
que no sabe vivir sin el drama...
Patricia

Para crear, es indispensable creer...
Miguel Ángel Cornejo

Sé el Maestro de tu Destino
no el Esclavo de tus Problemas...


Cuando nos preguntan: 
¿Cómo estás? 
¿Qué contestas? 

Dejemos por un momento las lamentaciones 
y olvidemos un poco nuestros problemas, 
para dar paso a las buenas noticias! 

Rompe ese hábito, deja lo negativo, lo triste, 
lo que te deprime, y no hables más de eso!

Empieza a alegrar tus pláticas y conversaciones 
con lo positivo que te rodea, 
con las bendiciones que Dios te ha dado, 
con las alegrías que te dan ciertas situaciones.... 

A la gente le gusta hablar con gente positiva,
con gente que los contagie de su felicidad, 
con personas que ven el lado bueno a las situaciones,
sé TÚ uno más y disfrutarás más la vida... 

¿Cómo estás? 
MUY BIEN, 
gracias a Dios, 
con la bendición de un día más de vida 
y con mi sentidos y mi cuerpo listo 
para disfrutar el hermoso día de HOY... 

 ¡Sé Feliz! 

jueves, 30 de marzo de 2017

Luz y sombra: Carta de San Pablo a los Efesios



Hermanos, antes ustedes eran tinieblas, 
pero ahora son luz en el Señor. 
Vivan como hijos de la luz
Ahora bien, el fruto de la luz es 
la bondad, la justicia y la verdad. 

Sepan discernir lo que agrada al Señor, 
y no participen de las obras estériles de las tinieblas; 
al contrario, pónganlas en evidencia. 

Es verdad que resulta vergonzoso aun mencionar 
las cosas que esa gente hace ocultamente. 

Pero cuando se las pone de manifiesto, 
aparecen iluminadas por la luz, 
porque todo lo que se pone de manifiesto es luz. 

Por eso se dice: 
Despiértate, tú que duermes, 
levántate de entre los muertos, 
y Cristo te iluminará. 

Cuiden mucho su conducta 
y no procedan como necios, 
sino como personas sensatas 
que saben aprovechar bien el momento presente
porque estos tiempos son malos. 

No sean irresponsables, 
sino traten de saber cuál es la voluntad del Señor. 

No abusen del vino que lleva al libertinaje; 
más bien, llénense del Espíritu Santo. 

Cuando se reúnan, 
reciten salmos, himnos y cantos espirituales, 
cantando y celebrando al Señor de todo corazón.

lunes, 27 de marzo de 2017

Respeto por el Espacio Vital o Ley de No Interferencia

Amar es respetar 
el DESTINO DEL OTRO...







miércoles, 8 de marzo de 2017

Día Internacional de la Mujer

Pintura de Beatriz Aurora
QUEMADO SU ROSTRO CON ÁCIDO:
NATALIA PONCE DE LEÓN

EMPALADAS Y ASESINADAS:
ROSA ELVIRA CELY 
Y DORA LILIA GALVEZ

SECUESTRADA, TORTURADA, VIOLADA Y ASESINADA:
YULIANA SAMBONI

SECUESTRADA, VIOLADA Y TORTURADA:
YINETH BEDOYA

DESPEDIDA Y MATONEADA:
VICKY DAVILA

¿HASTA CUÁNDO?

sábado, 21 de enero de 2017

viernes, 6 de enero de 2017

domingo, 25 de diciembre de 2016

¡Feliz Navidad!

Navidad: Luz que rompe nuestras Tinieblas...

«Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres» (Tt 2,11). Las palabras del apóstol Pablo manifiestan el misterio de esta noche santa: ha aparecido la gracia de Dios, su regalo gratuito; en el Niño que se nos ha dado se hace concreto el amor de Dios para con nosotros.

Es una noche de gloria, esa gloria proclamada por los ángeles en Belén y también por nosotros hoy en todo el mundo. 

Es una noche de alegría, porque desde hoy y para siempre Dios, el Eterno, el Infinito, es Dios con nosotros: no está lejos, no debemos buscarlo en las órbitas celestes o en una idea mística; es cercano, se ha hecho hombre y no se cansará jamás de nuestra humanidad, que ha hecho suya.

Es una noche de luz: esa luz que, según la profecía de Isaías (cf. 9,1), iluminará a quien camina en tierras de tiniebla, ha aparecido y ha envuelto a los pastores de Belén (cf. Lc 2,9).

Los pastores descubren sencillamente que «un niño nos ha nacido» (Is 9,5) y comprenden que toda esta gloria, toda esta alegría, toda esta luz se concentra en un único punto, en ese signo que el ángel les ha indicado: «Encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lc 2,12).

Este es el signo de siempre para encontrar a Jesús. No sólo entonces, sino también hoy. 

Si queremos celebrar la verdadera Navidad, contemplemos este signo: la sencillez frágil de un niño recién nacido, la dulzura al verlo recostado, la ternura de los pañales que lo cubren. Allí está Dios.

Con este signo, el Evangelio nos revela una paradoja: habla del emperador, del gobernador, de los grandes de aquel tiempo, pero Dios no se hace presente allí; no aparece en la sala noble de un palacio real, sino en la pobreza de un establo; no en los fastos de la apariencia, sino en la sencillez de la vida; no en el poder, sino en una pequeñez que sorprende.

Y para encontrarlo hay que ir allí, donde él está: es necesario reclinarse, abajarse, hacerse pequeño. 

El Niño que nace nos interpela: nos llama a dejar los engaños de lo efímero para ir a lo esencial, a renunciar a nuestras pretensiones insaciables, a abandonar las insatisfacciones permanentes y la tristeza ante cualquier cosa que siempre nos faltará. 

Nos hará bien dejar estas cosas para encontrar de nuevo en la sencillez del Niño Dios la paz, la alegría, el sentido de la vida.

Dejémonos interpelar por el Niño en el pesebre, pero dejémonos interpelar también por los niños que, hoy, no están recostados en una cuna ni acariciados por el afecto de una madre ni de un padre, sino que yacen en los escuálidos «pesebres donde se devora su dignidad»: en el refugio subterráneo para escapar de los bombardeos, sobre las aceras de una gran ciudad, en el fondo de una barcaza repleta de emigrantes.

Dejémonos interpelar por los niños a los que no se les deja nacer, por los que lloran porque nadie les sacia su hambre, por los que no tienen en sus manos juguetes, sino armas. 

El misterio de la Navidad, que es luz y alegría, interpela y golpea, porque es al mismo tiempo un misterio de esperanza y de tristeza. 

Lleva consigo un sabor de tristeza, porque el amor no ha sido acogido, la vida es descartada. Así sucedió a José y a María, que encontraron las puertas cerradas y pusieron a Jesús en un pesebre, «porque no tenían [para ellos] sitio en la posada» (v. 7): Jesús nace rechazado por algunos y en la indiferencia de la mayoría.

También hoy puede darse la misma indiferencia, cuando Navidad es una fiesta donde los protagonistas somos nosotros en vez de él; cuando las luces del comercio arrinconan en la sombra la luz de Dios; cuando nos afanamos por los regalos y permanecemos insensibles ante quien está marginado.

Pero la Navidad tiene sobre todo un sabor de esperanza porque, a pesar de nuestras tinieblas, la luz de Dios resplandece. Su luz suave no da miedo; Dios, enamorado de nosotros, nos atrae con su ternura, naciendo pobre y frágil en medio de nosotros, como uno más. 

Nace en Belén, que significa «casa del pan». Parece que nos quiere decir que nace como pan para nosotros; viene a la vida para darnos su vida; viene a nuestro mundo para traernos su amor. No viene a devorar y a mandar, sino a nutrir y servir.

De este modo hay una línea directa que une el pesebre y la cruz, donde Jesús será pan partido: es la línea directa del amor que se da y nos salva, que da luz a nuestra vida, paz a nuestros corazones.

Lo entendieron, en esa noche, los pastores, que estaban entre los marginados de entonces. Pero ninguno está marginado a los ojos de Dios y fueron justamente ellos los invitados a la Navidad. Quien estaba seguro de sí mismo, autosuficiente se quedó en casa entre sus cosas; los pastores en cambio «fueron corriendo de prisa» (cf. Lc 2,16).

También nosotros dejémonos interpelar y convocar en esta noche por Jesús, vayamos a él con confianza, desde aquello en lo que nos sentimos marginados, desde nuestros límites. Dejémonos tocar por la ternura que salva. Acerquémonos a Dios que se hace cercano, detengámonos a mirar el belén, imaginemos el nacimiento de Jesús: la luz y la paz, la pobreza absoluta y el rechazo.

Entremos en la verdadera Navidad con los pastores, llevemos a Jesús lo que somos, nuestras marginaciones, nuestras heridas no curadas. 

Así, en Jesús, saborearemos el verdadero espíritu de Navidad: la belleza de ser amados por Dios. 

Con María y José quedémonos ante el pesebre, ante Jesús que nace como pan para mi vida. 

Contemplando su amor humilde e infinito, digámosle gracias: gracias, porque has hecho todo esto por mí.

Papa Francisco
Mensaje de Navidad 2016

Pesebre al aire libre en el Santuario de Monserrate en Bogotá
Fotografía: Patricia Romero Sánchez. Diciembre. 2016.


Navidad es la CULTURA DEL AMOR.
Navidad es VIDA.
Navidad es DAR y al SERVIR.
Navidad es GRATITUD.
Navidad es LUZ, COLOR y ALEGRÍA

lunes, 14 de noviembre de 2016

Que significa el saludo: ¡Paz y Bien!

San Francisco y santa Clara de Asís saludaban a la gente de su época con la expresión "Pace e Bene!" o "¡Paz y Bien!". 

Esta pequeña frase expresa mucho: 
que disfrutes de buena salud, 
que estés tranquilo y feliz, 
que no pases necesidades, 
que se respete tu dignidad, 
que tu bondad interior florezca, 
que el mundo en que vivimos conozca esta paz profunda. 
Era una bendición, una esperanza y una manera de reconocer la santidad de aquéllos con quienes se encontraban.

La ley de ayuda o el arte de cuidar de...


La Ley de Ayuda explicada por Diana Cadena Muñoz en Ángeles y Mándalas

1. Ayudar a quien nos PIDE AYUDA.

2. Querer AYUDAR desde el fondo de nuestro corazón.

3. Mostrarle el camino a la persona, pero no solucionar por ella su problema; hay que ofrecer herramientas para que construya su propia solución, de lo contrario terminaríamos cargando con sus dificultades.

4. Respetar la decisión de la persona de poner en práctica o no nuestro consejo

La ayuda del buen samaritano se traduce en:

·       Curar
 ·       Transportar
 ·       Albergar  

Delega el cuidado del otro, el samaritano no se queda con el moribundo toda la vida, no genera dependencias, codependencias, ni lazos insanos.

Existen ayudas insanas: te ayudo para que me ames, en lugar de te ayudo porque te amo y eres libre de seguir tu camino, tu misión y tu don. El buen samaritano ayuda, suelta y deja ir.

El samaritano comparte la tarea de prestar ayuda con otras personas, promueve la solidaridad. 

La acción solidaria alcanza su finalidad cuando logramos hacer realidad un “auténtico servicio”

El samaritano ve, se conmueve y actúa.

El prójimo es cualquier persona necesitada que encontremos en el camino de la vida.

El arte del acompañamiento: prudencia, comprensión, esperar, docilidad al Espíritu.

El arte de escuchar y comunicarnos con el otro: es la capacidad del corazón que hace posible la proximidad, sin la cual no existe un verdadero encuentro espiritual.

El Papa Francisco nos enseña que la cultura del encuentro, la justicia y el respeto recíproco, es lo único que puede asegurar el bienestar espiritual y material de los ciudadanos.

¿Cuál es el prójimo preguntó Jesús? El que tuvo piedad.

El buen samaritano actúa con humanidad.

El buen samaritano ayuda a la persona que es molida a palos, que está herida y medio muerta.

El buen samaritano es próximo: mira, se conmueve y actúa con misericordia.

El buen samaritano no deja a medias su acto solidario, él sirve de manera auténtica.

La solidaridad además de ser individual también es colectiva y social.

La proximidad es importante, ser prójimo de cualquier persona en el camino de la vida.

El buen samaritano llega hasta el final, no basta con esforzarnos,
debemos garantizar que nuestra colaboración sea efectiva.

El buen samaritano no tiene aversión hacia sus hermanos.

El buen samaritano apoya siempre para bien, nunca para hacer el mal.

El buen samaritano ama con misericordia y ternura infinitas.