jueves, 29 de septiembre de 2016

Taller Mándala



Taller Mándala 

Valor...arte & Paz

Información y contacto:
2831013 y 3153397145
Duración mínima:
4 horas
Incluye:
Taller, materiales, fotografías y refrigerio
Producto:
Mandala de Diseño Original. Tamaño 1 pliego
Técnica:
Mandala Circus
Costo:
Individual
$150.000
Grupo 2 - 3 personas inscritas
$125.000 c/u
Cupo limitado
Máximo 3 personas

Seminario Taller Introducción a la Mediación


Presentación: El seminario taller es un entrenamiento de altísimo nivel ofrecido por el Centro de Conciliación CREARC que cuenta con una experiencia de 12 años en la materia. 
El seminario taller es facilitado por conciliador@s y mediador@s del Centro de Conciliación CREARC que cuentan con experiencia en la facilitación, conciliación y mediación en la solución de conflictos en diversas materias.
Patricia Romero Sánchez Directora del Centro de Conciliación CREARC y facilitadora principal tiene formación y entrenamiento a nivel nacional e internacional en materia de mediación y conciliación y cuenta con amplia experiencia en la formación y entrenamiento de mediadores y conciliadores. Lleva 20 años trabajando en la conciliación extrajudicial en derecho, en mediación y transformación pacífica de conflictos. Actualmente realiza su tesis doctoral sobre Mediación y conciliación en Colombia en la Universidad de Granada (España).
Dirigido a: personas y profesionales interesad@s en el tema.
Justificación: el seminario taller pretende brindar los elementos básicos sobre el arreglo directo y la mediación como mecanismo de solución dialogal del conflicto, con visión pedagógica en el fortalecimiento de los mecanismos alternativos y la construcción de una cultura de paz que transforme el enfoque adversarial y litigioso en un enfoque cooperativo, pacífico y dialogal de solución de conflictos.
Metodología: conferencia magistral, análisis de casos, sociodrama o role playing. 
Duración: 8 horas
Teléfonos de contacto: 
2831013 y 3153397145
Incluye:
Taller, materiales, fotografías y refrigerio
Cupo limitado
Contacto e información: 
crearc@gmail.com

lunes, 26 de septiembre de 2016

Cuando mi corazón está en paz... El mundo está en paz...



















El perdón


Transcripción del capítulo sobre el perdón del libro la FUERZA DE CREER de Wayne Dyer:

"Me dispuse a escribir, a hablar en público, a grabar cintas y a darme a conocer a través de los medios de comunicación.

Aparecía regularmente en la televisión nacional y hablaba delante de numerosas audiencias, ganando a la vez mucho más dinero del que nunca hubiera imaginado. 

Y llegó un día en el que recibí algo por correo que iba a poner a prueba mi recién estrenado éxtasis. 

Era una carta certificada que me notificaba que me habían demandado. Aunque yo sabía que ello no significaba nada, por unos momentos me quedé asombrado. Jamás en mi vida nadie me había amenazado con nada parecido, y por otra parte pensaba que no conocía a ningún abogado.

Tras gastarme miles de dólares y pasar dos años enzarzado en batallas de carácter legal, llegué a la conclusión de que había vuelto a las andadas, a mis viejas ideas y deseo de venganza.

La rabia que sentía me estaba destrozando. 

No comía lo suficiente. Perdí mucho peso. Me encontraba fatal y la ira seguía apoderándose de mí. 

Me sentía como una víctima. 

Me hacía constantemente la misma pregunta: "¿Por qué me está sucediendo todo esto? ¿Por qué no desaparece de mi vista?".

Una tarde, tras haber contado en una charla la historia del perdón que concedí a mi padre, se me encendió una pequeña luz en la cabeza. 

Comprendí que la clave se hallaba en el perdón y no en el odio o la rabia. En ese momento ya no me preocupaba la demanda en lo más mínimo. 

Esa noche dormí mejor que nunca.

Pensé en las personas que me habían demandado y les envié a todas el perdón. 

A la mañana siguiente completé mi acto de perdón. 

Me negué a seguir participando en ese absurdo proceso.

Pensé en todos los problemas que ello me acarrearía y en las personas a las que afectaría. 

Abrí las puertas de mi corazón de par en par y detuve todos esos pensamientos negativos que fluían por mi cerebro. 

Esa misma mañana les envié un ramo de flores y una serie de libros para que los leyeran. 

Notifiqué a mi abogado que iba a hacerme cargo de todos los costes judiciales y honorarios en los que hubiera incurrido hasta el momento y le pedí que se mantuviera al margen y no prosiguiera con el caso.

Mis pensamientos, que en un principio habían sido de rabia, se vieron invadidos por el amor. 

Sabía que yo solo podía enfrentarme a cualquier imprevisto y que las cosas me irían muy
bien.

Tres días después recibí una nota del abogado de la parte demandante en la que me comunicaba que habían dejado el caso y se disculpaban por todos los problemas que me habían causado. 

Habían firmado su renuncia. ¡Todo había acabado!

Tras haber gastado miles de dólares y haber vivido una pesadilla durante dos años, aprendí del todo la lección del perdón que ya había comenzado a comprender en Biloxi hacía mucho tiempo. 

Me sentí obligado a recrear una existencia desgraciada para comprender todo el contenido del mensaje, y todo lo que gasté y lo que pasé, ahora sé que fue por una poderosa razón.

Enseñarme la lección del amor sobre el odio y asegurarse de que no la iba a olvidar. 

La única respuesta al odio es el amor; todo lo demás sólo le perjudicará. 

No me lamento por nada de lo que me ocurrió. 

En el momento en que pasé de la rabia al perdón todo llegó a su fin. 

Fui libre en tan sólo un instante, y el resto sencillamente tuvo lugar en la forma.

Tras ese encontronazo con la justicia me juré a mí mismo que iba a poner en práctica el perdón. Me puse en contacto con todas las personas de mi vida por las cuales había sentido cierta hostilidad o molestia. Decidí eliminar las viejas asperezas mediante el perdón. 

Quería estar bien seguro de que si moría en ese preciso momento no iba a quedar ninguna persona en el planeta que me guardara rencor sin que yo hubiera intentado hacer las paces, a pesar de saber que "yo no era el culpable de ello". (¿Acaso no somos todos así?) 

Había unas cuantas personas a las que les había prestado algún dinero y no pensaban devolvérmelo. 

No hablaba con ellos desde hacía varios años y esas deudas pendientes habían estropeado nuestra relación. 

A todas ellas les envié ejemplares de mis libros autografiados, algunas cintas que había preparado y una nota en la que les deseaba la mejor de las suertes, les ofrecía todo mi amor y la esperanza de que estuvieran en perfecta salud. En ningún momento mencioné la deuda. 

Había decidido que no pasaba nada si no me pagaban. Y no sólo les perdonaba, sino que también les enviaba todo mi amor.

Me he comprometido a perdonar por pequeño que sea al motivo. Sólo me llevó unas horas zanjar ese caso. No me quedaba ningún enemigo. 

No podía dirigir mi odio a nadie del planeta. No podía echar las culpas de lo sucedido años atrás a ningún miembro de mi familia. 

Ni a algunos de mis colegas o jefes con los que había estado en desacuerdo. 

Me había subido al tren del perdón y el trayecto era maravilloso. Todo me salía a la perfección.

Mi relación con aquellas personas era prístina, y no solamente me encontré enviando amor sino que también lo recibí. Logré cobrar algunas de mis deudas, y aunque otras nunca fueron saldadas, no importa. Quiero a todas esas personas de igual modo, y ahora en el momento de escribir este libro no se me ocurre pensar en ninguna persona a la que guarde rencor.

Por otro lado, ahora sé que no tengo a nadie por perdonar y que nunca lo hice. Lo que sucedió es que corregí mi errónea concepción de suponer que los demás eran los causantes de mi insatisfacción. 

Paradójicamente, a través del acto del perdón, he llegado a un punto en el que el perdón me resulta totalmente innecesario. 

He aprendido a aceptar a mis semejantes tales y como son, y nunca he pretendido amar algo que en realidad no amo. 

Ahora también soy consciente de que ya no necesito de esas reacciones emocionales e inmovilizadoras que solían acompañarme en mis encuentros con aquellas personas que me desagradaban. 

En consecuencia, la aceptación me ha permitido verles según lo que en realidad son y el lugar que ocupan, y no olvidarme de que lo mismo sucede en mi propio caso. 

Toda reacción hostil o negativa, como resultado de los demás, me permite ahora ver el lugar en el que estoy o dejo de estar y ya no requiere mi perdón. He llegado a un punto en el que ya no necesito perdonar, a través del perdón, y valga la redundancia.

Otra paradoja, de las tantas que he ido apuntando a lo largo de este libro".

Wayne W, Dyer, 
Tomado del libro La fuerza de creer
Debolsillo Clave
Recomendado: Perdonar una decisión valiente que nos traerá paz interior de Robin Casarjian

lunes, 29 de agosto de 2016

Hemos venido todos al mundo a ser felices: Homenaje a Juan Gabriel

 
"Felicidades a todas las personas que están orgullosa 
de ser lo que son" Juan Gabriel 

Mi alma llora por Juan Gabriel. Cuando leí la noticia por internet, lloré desconsolada su partida como una niña pequeña.

Desde que tengo memoria recuerdo a mi Papá con su guitarra y en el piano tocando y cantando las canciones de Juan Gabriel. 

Soy de una generación que las canciones de cuna además de los tradicionales canticuentos, fueron las canciones de Juan Gabriel.

A quien se le ocurre cantarle a una bebé las canciones de Juan Gabriel solo a mi Papá que era un artista, un bohemio y un gocetas de la vida, por eso lloro y extrañaré a Juan Gabriel un ser de luz maravilloso que hizo tan feliz a mi Padre, a sus amigos que inundó esta casa con la música, las baladas, las rancheras, con los duetos y hasta los vídeos de Juan Gabriel porque mi padre fue un melómano a carta cabal y un admirador a rabiar de Juan Gabriel.

El amor, el desamor, la traición, la tusa, todas las etapas de ese fenómeno emocional, sentimental y hormonal al que llamamos ENAMORAMIENTO, AMOR ERRADO, AMOR ROMÁNTICO, AMOR OBSESIÓN, AMOR COSTUMBRE, DESENCANTAMIENTO... a cada sentir del alma, de la mente y del corazón le viene bien una canción de Juan Gabriel cantada por él mismo o por sus intérpretes, porque en eso Juan Gabriel también se destacó: buen oído, buen gusto y la grandeza de su genio musical: Rocío Dúrcal, Isabel Pantoja, Paquita la del Barrio etc...

Hasta la partida dolorosa de los seres que amamos con las entrañas, el alma y el corazón Juan Gabriel nos regaló ese AMOR ETERNO para cantarlo así como se canta, así como se siente, porque esa canción no es para pérdidas tontas, no es para cantársela a "pendejos" como diría María Felix.

AMOR ETERNO es una canción para las pérdidas de verdad: como la muerte del papá o la muerte de la mamá, esa canción es para los AMORES DE VERDAD.

Juan Gabriel hace parte de mi patrimonio afectivo y emocional y sus inolvidables Noa Noa, Meche, María José, Luisa María, La muerte del Palomo, Así fue, Se me olvidó otra vez (esta canción es única maravillosa y hermosa, cuando la escucho me llega muy dentro, al alma y al corazón, esa canción es mi Papá) y todo su genio musical, como diría Wayne Dyer Juan Gabriel VIVIÓ LA VIDA Y NO SE MURIÓ CON SU MÚSICA POR DENTRO... 

Y me encanta esta versión alegre, vital y fantástica de Juan Gabriel del Noa Noa y la expresión única de su genio inmenso: orquesta filarmónica, mariachis, coros, el público, el Palacio de Bellas Artes y sobre todo ÉL MISMO. 

El genio, la luz, la buena energía, la sonrisa hermosa y la música maravillosa de Juan Gabriel: VIVAN POR SIEMPRE.

domingo, 28 de agosto de 2016

De la princesa domesticada a la heroína indomable


Por María Castejón Loarza

Disney, en solitario o, desde 1995, junto a Pixar, es además de una macro industria que genera millones de ganancias la gran creadora de referentes infantiles. Sus películas son acontecimientos sociales apoyados por una eficaz e inteligente campaña de merchandising que inunda el imaginario de niños y niñas. Éstos y éstas no sólo ven las películas. Pueden dormir entre sábanas de Mickey o Minnie, beber de vasos de Buzz Lightyear e incluso vestirse con calcetines de Cars y chubasqueros de princesas.

La representación de los personajes femeninos en Disney ha experimentado una  evolución cuanto menos curiosa. Desde Blancanieves y los 7 enanitos (1937) hasta Brave (2012), Disney ha construido personajes como la propia Blancanieves, Cenicienta (1950) o La bella durmiente (1959) que representan modelos de feminidad sumisos,  amables, adscritos al ámbito doméstico, y con apenas margen para la acción. 

Son las protagonistas de las historias, pero necesitan de un príncipe que las salve y dote sus vidas de significado. 

Son películas producto de épocas pasadas, que mantienen su vigencia como modelo de referencia por su arraigo en el imaginario colectivo, amén de que siguen presentes,  como ya se ha apuntado, en infinidad de productos (os propongo  una prueba: a la próxima fiesta infantil que acudáis, comprobad cuántas niñas van disfrazadas de princesa Disney) .

Estos modelos de princesas han evolucionado hacia personajes como La sirenita (1989), La bella y la bestia (1991), Pocahontas (1995) o incluso en el personaje de la prostituta Vivian (Julia Roberts)  de Pretty Woman (1990), una suerte de cenicienta moderna adscrita al melodrama romántico, en una película producida y distribuida por Buena vista, la distribuidora de Disney.

En este largo intervalo de décadas, Disney ha sido capaz a su vez —de ahí lo curioso de la evolución—,  de construir personajes como Mary Poppins (1964), aquella niñera joven, trabajadora y libre que  marcaba las reglas del juego en su relación cuasi sentimental con el deshollinador y finalmente  se elevaba por el cielo londinense hacia un futuro elegido por ella,  quizá a cuidar a los niños de otra madre rica y sufragista.

En La bruja novata (1971) una solterona capitaneaba el surrealista viaje en cama en una Inglaterra ocupada por los nazis. En épocas más recientes en la saga Piratas del Caribe (2003, 2006, 2007, 2011), una valiente Elizabeth Swann (Keira Knightley) decidía romper con su destino de joven aristócrata y convertirse en pirata, y una irreverente pirata Angélica (Penélope Cruz)  ponía en serios apuros al capitán Jack Sparrow (Johny Deep). Tampoco podemos olvidar las superheroínas, madre e hija, de Los increíbles (2008) o el personaje de Tiana  de Tiana y el sapo, la primera protagonista negra que, curiosamente, es la única que tras conseguir a su príncipe trabaja en un restaurante.

Tampoco podemos olvidar los personajes de Mulan (1998), la audaz guerrera travestida que lucha contra la deshonra que implica trascender su destino de casadera, de EVA, la letal heroína de Wall-e (2008) o a la princesa Rapunzel, más aventurera que transgresora, en Enredados (2011) .

Brave (Indomable) (2012), más allá de las polémicas, es la primera película con la implicación directa de una mujer, Brenda Chapman (cuyo trabajo se reconoce en los créditos).

Brave (Indomable) dinamita las convenciones del cine principesco femenino de Disney. El argumento no es nuevo; una princesa casadera que no acepta su destino.  La novedad radica en el peso y la disposición de los personajes. Ya no existe un príncipe. Los pretendientes, los tres herederos de los clanes vecinos, los Macintosh, McGuffin, y Dingwall no se adscriben al modelo de príncipe azul. Existe una figura materna. La historia de amor se traslada a la relación madre e hija; relación que es  el motor de la trama. Construida desde la oposición, visibiliza el eterno conflicto que surge de  las diferentes concepciones de feminidad, en este caso encarnadas en madre e hija.

Puro feminismo. Eleanor, la reina madre quiere hacer de su hija una princesa.  La somete a un férreo control, excelente metáfora del poder patriarcal ejercido desde las feminidades, porque una princesa persigue siempre la perfección y no puede escapar de su destino. Una princesa nunca tiene armas, nunca deja el arco encima de la mesa, y siempre es compasiva. Pero Mérida no acepta el modelo. 

Mérida le gusta cabalgar con su caballo Angus  y disparar con su arco. Mérida no quiere casarse, quiere ser libre.  Como princesa inteligente, urde un plan que la salve de su destino. Como princesa inteligente, activa y valiente,  consigue sobrevivir en el bosque. Pescar resulta más útil que ser una comedida princesa.

Las rupturas van más allá y son muy simbólicas. Mérida se rebela contra la indumentaria que la oprime y le impide moverse libre.  El vestido que su madre le obliga a ponerse  para recibir a los pretendientes se convierte en metáfora del control sobre los cuerpos de las mujeres. Control que paraliza y domestica. Mérida revienta las costuras cuando coge su arco de nuevo. Pura catarsis.

Las masculinidades son secundarias y se representan desde un punto de vista cómico. Las acciones de los hombres y los jóvenes son secundarias para el relato. Los papeles se invierten. La acción pasa por Mérida y Elianor. Mientras ellas luchan por su relación y por romper con el hechizo, ellos se entretienen luchando entre sí y cazando osos. Su universo se convierte en paralelo y se muestra como débil y manipulable.  Sus actuaciones grupales se acercan al ridículo entrañable. Son ellos los que se equivoca, es a ellos a quienes se les levantan las faldas.

El personaje de la bruja se moderniza. Ya no es la bruja maquiavélica de películas anteriores. La bruja deviene en una moderna chamana que  no inspira temor. No engaña a la joven princesa porque esta ya no tiene la dócil inocencia de las anteriores.  Mérida reconoce a la bruja y es quien pide el hechizo. Ya no es una manzana, símbolo del pecado original; es un pastel. La bruja-chamana de Brave es una bruja muy ocupada que además de realizar conjuros se va a la feria de la gaita a vender sus artesanías. Se rompe así uno de  los mitos fundacionales de la narrativa Disney. La pérfida y malvada bruja combina su maldad con intereses comerciales, y la pobre e inocente princesa primorosa se convierte en una joven sagaz y decidida que hace un uso consciente de la sabiduría brujeril.

Otra ruptura notable y significativa es la estética de las protagonistas. El verde, el esmeralda y el azul destierran al rosa. Los ornamentos sobran. Ya no hay carrozas. Hay arcos, flechas, caballos y una cabellera rabiosamente pelirroja, rebelde e indómita que quedará grabada en nuestras retinas.

Más allá de la catarsis y del importante salto cualitativo que permite Brave, sería deseable y necesario que no quede en la historia del cine de animación como una película única, como lo es en la comedia dramática la ya clásica Las mujeres de verdad tienen curvas (Patricia Cardoso, 2001).  Es igualmente deseable y necesario que estas rupturas del (hegemónico) orden de representación patriarcal  no vengan de forma tan notable del  trabajo de mujeres profesionales cuyo acceso a la profesión cinematográfica sigue siendo minoritario.

Fuente:

sábado, 30 de julio de 2016

Taller Mandala Carnevale di Barranquilla

Un regalo maravilloso facilitar
el Taller Mándala Circus de Alex Carrascosa 
Y el regalo fue por partida doble: la creatividad de mi madre y el carnaval de la tierra de Shirle...
Hoy Shirle nos enseñó que la Vida es un Carnaval
y que nuestra Colombia hermosa está llena de
gente creativa, soñadora y maravillosa...
Hoy el Espíritu estuvo presente y nos inspiró, nos guió y  nos alineó en el diseño y elaboración
de este hermoso mándala


Cada cual da, de lo que tiene en su corazón y el mándala trabaja y activa
aspectos positivos emocionales, creativos y artísticos de las personas
el resultado un mándala lleno de ingenio e inspiración
15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, 
pero por dentro son lobos rapaces.
16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

Mandala Carnevale di Barranquilla
Fruto bueno de árbol bueno
elaborado por Carlota, Shirle y Patricia
30 de julio de 2016