martes, 14 de agosto de 2007

Día del Pueblo Muisca de Cota


El domingo 15 de julio se celebró en el Resguardo Indígena Muisca de Cota, el Día de la Comunidad. En el parque al frente de la Iglesia de Cota inició este espectáculo multicultural e intercultural entre personas de diferentes etnias y culturas.


La celebración del Día del Pueblo Muisca de Cota inició con un desfile por dos de las principales vías de Cota, donde hombres y mujeres del Pueblo Muisca cantaban en su lengua al Cerro Sagrado del Majuy igualmente hubo chicha para todos y todas.


En este recorrido en el Camino al resguardo Indígena o Camino del Majuy a través de la Avenida Libertadores llegamos a la Casa Indígena donde nos recibieron con una bellísima ceremonia a los cuatro elementos orientada por el guía espiritual José Pereira.


José Pereira hizo una hermosa sintonización de todo el grupo de asistentes con cada elemento y el punto cardinal correspondiente, esta sintonización se hizo en un ambiente de respeto y la conexión fue a través de las manos.

Nos explicó que SER INDÍGENA es SER HUMANO, es SER HERMANO, porque todos y todas habitamos este planeta Tierra, respiramos el mismo aire, la luz del sol nos alumbra y calienta a todos y todas por igual y todos y todas necesitamos del agua para vivir.

SER INDÍGENA es un SER HUMANO que comprende lo anterior y por lo tanto cuida y respeta a la Madre Tierra.


José Pereira realizó una sabia reflexión sobre las acciones que están inspiradas por el amor y la misericordia y como la intención recta se ve reflejada en la acción correcta. Igualmente comentaba como las intenciones desviadas se evidencian en los hechos.

Me impactó muchísimo la metáfora que nos refirió sobre el elemento agua y la situación de nuestros pensamientos y como los ríos contaminados en todo el mundo son reflejo de la mentalidad occidental alejada de la fuente.

El Evangelio de ese domingo 15 de julio en la Casa Indígena fue una bellísima misa con mezcla indígena sobre el mayor mandamiento amar a Dios por sobre todas las cosas y amar al prójimo como a uno mismo y la pregunta sobre quien es el prójimo y la respuesta de Jesús sobre:
"¿Qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?"; "¿Y quién es mi prójimo?"


Fue realmente un regalo la valiosa oportunidad para compartir con mis estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica y un honor que el Gobernador del Cabildo Muisca de Cota Alfonso Fonseca Balsero nos haya bendecido con su presencia en el Claustro y haya tenido la gentileza de compartirnos sobre la ley de origen Muisca y su forma de solución de conflictos.


La mitología Muisca se vió reflejada en las carrozas hechas por la comunidad a través de las representaciones de Bagué, el Mohán y Bochica.

La Creación

Bague es la Gran Madre Abuela Creadora del universo en la mitología Muisca. Ella es la intangible, ella era el pensamiento, la imaginación y la fuerza que iba a venir. En Ella y en su pensamiento, estaba todo lo que habría de venir. En el tiempo de unquyquie nxie, cuando Bague pensó, su pensamiento se transformó en obra. Antes de esto no había nada. Así Bague creó a los hacedores y formadores del universo y les dio la orden de comenzar la creación del universo.

Los hacedores y formadores

Estos son Bachué, Cuza, Chibchachum, Bochica, Nemcatacoa y sus seis hijos y la Trinidad de Chiminigagua , constituida por Chí, Chímini y Chiminigagua.

Los hacedores y formadores iniciaron un danza de muy larga duración (Sas quyhynuca), al son del tambor de Fo, en la que fuera la primera Cuca o templo ceremonial. Y así fueron creando el espacio y el tiempo en la oscuridad de la nada.

Ellos decidieron hacer materia prima para el universo y crearon a Fiva (el aire), a Faova (la nube) y a Ie (el humo y el camino). Luego crearon lo puntos cardinales y después el arriba y el abajo para darle volumen al universo. Luego en el vacío crearon el centro de la influencia y el poder al que denominaron Tomsa (ombligo).

Pero todavía nada tenía consistencia, y pasaron muchos bxogonoas hasta que al fin llegó sas bequia, el tiempo del principio del mundo.

El Principio del Mundo

El Principio del Mundo ocurre cuando surge Chimi, la Pulpa, la primera cosa del mundo. Luego en el agujero de Tomsa, que tiene la forma de gacha, se incubaron los embriones de estrella, de tierra, de piedra y de todas las cosas materiales. Cuando Tomsa estuvo llena se batió con una ana hasta que estuvo en su punto. Así de la mezcla salió la semilla de la tierra y la semilla de toda cosa. Las migajas que sobraron fueron arrojadas a la distancia y dieron origen a la Vía Láctea.

Luego los elementos fueron distribuidos, el calor a Sua - el sol -, el frío a Chía -la luna-, las nubes y el humo a la tierra. Pero todas estas cosas seguían siendo semilla, nada había germinado todavía. Entonces Mnya, el color dorado refulgente, la energía, se unió a Chimi, la pulpa recién creada y se transformó en Chímini, la primera fuerza creadora, el poder de la creación. Y así fue el comienzo del mundo.


En Aparecen de izquierda a derecha Mary Lucy Romero, Nelson Triviño de la etnia Muisca y John Fernando Alarcón estudiantes de Derecho de la Universidad Católica de Colombia.

Fotografía de Patricia Romero Sánchez

También quiero agradecer a mis Padres Carlos Alberto y Carlota que me acompañaron en esta experiencia y hubo dos paseos alternativos y al tiempo, el paseo de mis padres a Cota y esta experiencia mística, indígena y étnica... momentos maravillosos que luego quedan como huellas en nuestra alma...

Experiencia en el resguardo indígena de Cota, lugar a donde fuimos invitados a una celebración que se llevo a cabo por la conmemoración de los 120 años de fundado el resguardo.

Por John Fernando Alarcón

Estudiante de Derecho de la Universidad Católica de Colombia


La expectativa creció cada día desde el momento que el compañero Muisca Nelson Triviño nos invito a la celebración, por que seria la primera vez que realmente nos integraríamos con indígenas para mirar un poco sus tradiciones, su pensar ,su sentir , su forma de ver la vida y la forma como se debe respetar y amar la madre naturaleza desde su cosmología.

Llegado el día, ya en el desfile que salió del parque rumbo a la casa indígena, la paz, la armonía y alegría que se sentía era inmensa, existía una energía mágica y mística por todos los atuendos, la música y las carrozas con emblemas que recordaban sus costumbres, sus tradiciones y sus historias, que han perdurado en el tiempo gracias a la tradición oral .

Para los que vivimos en el día a día que nos impone el sistema, los indígenas tal como nos enseñaron ya no existen, siempre se dice “como lo hacían los indígenas o los indios” , como se les llama en un intento por menospreciar esos seres y esas culturas.

Por suerte ese domingo, en esa celebración, para nosotros los foráneos, los que desafortunadamente dejamos que la indolencia nos gane respecto de la cultura nuestra, y permitimos que se nos esfume de las manos ese vinculo con lo que realmente somos, allí estaban, todos esos seres maravillosos que danzaban, cantaban y tocaban sus instrumentos sumergidos en un éxtasis donde parecía que solo estuvieran ellos, aun estando en mitad de un pueblo típico del altiplano, y allí estábamos nosotros, los que amamos la tierra y lo que de verdad es nuestro, lo propio lo autóctono, contagiados por todo aquello que representa un camino delgado, fino y frágil como un hilo, con nuestro verdadero pasado.

Fue un momento espectacular cuando apareció un anciano pijao vestido con su atuendo típico, con “balaca” de plumas, su bastón de mando y sus adornos en tejidos, pero además y lo mejor de todo los rasgos físicos típicos de un autentico pijao de los que habitaron especialmente en la región del Tolima en el pasado, cuando eran dueños y señores de esas tierras y eran muchedumbre buena y trabajadora , eso me impacto muchísimo, porque sì existen, porque aun están por aquí, porque aunque invisibles a la gran mayoría de nosotros aun se hacen sentir, aun pueden transmitir su cultura y costumbres para que no se pierdan en el oscuro túnel del tiempo.

Luego prosiguió el desfile y con cada carroza y cada baile crecía el animo y la energía del cosmos vibrando en cada uno de nosotros, los invitados y los que invitaron, además de los curiosos que se contagiaban de esas tonalidades y de esos movimientos .

Llegamos a la casa indígena y con la organización de las danzas se sentía en el ambiente que todo era fiesta, pero una fiesta especial, para transmitir la cultura de estos grupos que luchan por estar y por permanecer, por ser tenidos en cuenta , por que cese la violencia que han tenido que soportar durante mas quinientos años.

Vino la ceremonia indígena para dar gracias a la madre tierra por todo lo que nos proporciona y en ese instante la energía mística de los elementales se apodero del sitio. Con las palabras de Miguel, el curandero o guía espiritual de la comunidad, y el pensamiento de todos en los puntos cardinales que el iba indicando, se sentía que en la voz de Miguel, invocando el aire en el norte y enviando sus pensamientos a través de él, esta energía y estos pensamientos viajaran hasta su destino hasta los mamos de la Sierra Nevada Santa Marta o los taitas de las selvas del Amazonas.

En esa ceremonia como seguramente lo hacían los antepasados la relación hombre madre fue mas fuerte y sincera, un verdadero abrazo de los presentes a la tierra y de la madre a los presentes, en una complicidad de los que se quieren proteger mutuamente.

Terminada la ceremonia vino la convivencia porque aquí estaba presente la amistad, la fraternidad el cariño de todos para todos, porque en estas culturas afortunadamente aun se puede ver y sentir lo que es estar entre hermanos.

Disfrutamos luego de una deliciosa mazamorra chiquita, hecha con la sazón y sabor de antaño, como seguramente lo hacían las abuelas indígenas del altiplano, receta que viajo a través del tiempo, de abuela en abuela hasta la sabiduría y delicadas manos de quienes prepararon ese manjar de dioses para todos aquel día, obviamente no podría faltar la famosa bebida preparada de maíz fermentado “la chicha”, y allí todos en comunidad disfrutamos de un plato de mazamorra en plato de barro y una totumada de chicha que se fermento en el interior fresco de un mollo de barro, como la preparaban los antepasados.

Así pues desde aquí les enviamos un saludo de gratitud a los hermanos del resguardo indígena Muisca de Cota en Cundinamarca, a los participantes del festejo que vivimos, a los demás pueblos indígenas del territorio latinoamericano que han luchado desde el inicio de la conquista por preservar su identidad y su cultura para que no desfallezcan , para que sigan adelante con su ejemplo.

Enviamos con el viento del norte una voz de aliento para que jamás se pierda ese camino que nos une con nuestro pasado, por el oriente pedimos al sol que guié por el camino correcto a los pueblos, lideres, mamos y taitas hacia el futuro de estas naciones, por el occidente y sur le pedimos a la madre tierra que cuide de sus hijos sin distingo de color en la piel, pues indígenas, afrodescendientes, raizales, mestizos, zambos, mulatos, todos somos hermanos y hermanas latinoamericanos y latinoamericanas.